Personajes

Doctora Cathleen Rainer

A pesar de no tener unas notas brillantes en la escuela primaria por ser la típica niña problemática, se esforzó mucho en secundaria sólo por que necesitaba buena nota para entrar en medicina.

A lo largo de su carrera tuvo problemas por su actitud desafiante pero sus resultados académicos nunca se vieron afectados a pesar de que muchos profesores lo intentaron. Quizá por ese motivo, en el ámbito laboral, esos mismos profesores no la tratan demasiado bien, por no decir que el desprecio es absoluto.

Aunque la sección donde trabaja Cathleen no existe oficialmente, las personas que trabajan en ella son antiguos compañeros de facultad que se están tomando la revancha con creces. Además, también está la envidia puesto que nuestra doctora tiene razón al afirmar que sus compañeros son dos seres mediocres.

La personalidad de Cathleen es explosiva, tiene carácter, aunque no es de las personas que se enfada a la mínima pero sí cuestiona bastante las órdenes directas y la mayoría de sus problemas vienen por desafiar a la autoridad, lo cual nos hace preguntarnos cómo ha sobrevivido hasta ahora en un ambiente donde hay mandos militares aunque le toque un poco de lejos.

Aficionada a los juegos online y a la fantasía épica, le encanta todo lo relacionado con este tema y algún compañero se ha atrevido a calificarla de "freak" aunque ella lo niegue una y otra vez. Se considera como cualquier otra mujer de su edad (30, aunque ella dirá que 28) que se da algún caprichito de vez en cuando (algún trapito de marca).

Un dato curioso: Conduce como una loca pero lo debe de hacer bien porque aun no se ha matado en todos los años que lleva conduciendo. Le encantaría tener un coche de gran cilindrada e ir a toda velocidad sin tener que respetar los límites de velocidad pero sólo pudo permitirse un Mini Cooper de segunda mano que, según ella, tiene un motor de mierda.

Centinela Clyde

Ninguno de los humanos modificados genéticamente tienen apellido y tienen nombre porque para los científicos que seguían su evolución les era más fácil de recordar un nombre que el número de serie asignado.

Clyde creció como un niño de orfanato pero en mejores condiciones ya que eran sujetos de estudio y estaban constantemente vigilados. Su salud y bienestar importaban así que aunque él y sus compañeros carecían de una familia y desconocían totalmente el concepto, eran relativamente felices.

Desde que recuerda, Clyde siempre compartió cuarto con el que más tarde sería su jefe, Arnold, quien posiblemente sea lo más parecido a un hermano que tiene aunque son radicalmente distintos. Además, Arnold es cánido y Clyde es felino pero desde el principio siempre mantuvieron una estrecha amistad.

Su destino como centinelas ya estaba decidido desde su nacimiento, su genética estaba programada para desempeñar ese trabajo en concreto, de hecho todos los habitantes de la isla tienen su rol asignado desde su nacimiento, de ahí la compartimentalización. Es inusual que se rebelen contra su destino aunque Clyde no es muy dado a seguir las órdenes a rajatabla como el resto de los centinelas y tiene problemas con la autoridad. Este tipo de cosas sigue desconcertando a los investigadores que creen que se debe a su pequeña parte felina.

Hasta la llegada de la doctora Rainer, Clyde pasaba sus días poco más que yendo de su casa al trabajo y del trabajo a su casa. A veces salía a tomar algo con Arnold y sus amigos y, por supuesto, se hacía sus buenos 25 kilómetros diarios corriendo todos los días. Su genética de jaguar, aunque mínima le impulsaba con fuerza cada día. No es que dejara de correr con la llegada de la doctora, quizá al principio aumentó su rutina intentando no pensar en ella, incluso.

Lo cierto es que la monotonía en la vida de Clyde se esfumó con la aparición de Cathleen en su vida ¿Cómo afectará esto a ambos? De momento está por ver, pero está claro que ha sido Clyde el primero en mostrar su interés por la doctora que no acaba de creerse que el guapo centinela sienta algo por ella.

Centinela Arnold


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